Inicio | Noticias | ¿Y si en el futuro el tratamiento contra el cáncer se comiera con el yogur?

¿Y si en el futuro el tratamiento contra el cáncer se comiera con el yogur?

13.08.2026

Colabora con el CNIO

Nicola D’Amelio (dcha.), profesor visitante Fundación Occident, con Jorge Martínez Torrecuadrada, jefe de la Unidad de Producción de Proteínas del CNIO. /MadMoviex. CNIO Nicola D’Amelio (dcha.), profesor visitante Fundación Occident, con Jorge Martínez Torrecuadrada, jefe de la Unidad de Producción de Proteínas del CNIO. /MadMoviex. CNIO

El químico Nicola D’Amelio desarrolla en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) una nueva idea para impedir que el cáncer se vuelva resistente al tratamiento.

Su sueño es crear probióticos (como las bacterias del yogur) que liberen una proteína capaz de frenar el crecimiento de un cáncer en el colon, por ejemplo. "Aún estamos lejos, pero los resultados son prometedores", dice.

El programa Investigadores Visitantes Fundación Occident ha hecho posible que D'Amelio, investigador de la Universidad de Picardie Jules Verne (Francia), realice una estancia en el CNIO.

El investigador Nicola D’Amelio, de la Universidad de Picardie Jules Verne (Francia), ha pasado parte del verano en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) desarrollando una idea que, en el futuro, podría hacer realidad una escena hoy de ciencia ficción: una terapia contra el cáncer que se come… como un yogur.

Se trata de una estrategia innovadora para impedir la aparición de resistencias al tratamiento; es decir, combate uno de los principales problemas de la oncología actual: que una terapia que estaba funcionando bien, de repente deje ser efectiva y el cáncer avanza.

D’Amelio desarrolla su estrategia junto con Jorge Martínez Torrecuadrada, jefe de la Unidad de Producción de Proteínas del CNIO, gracias al programa Investigadores Visitantes Fundación Occident.

La clave: ‘péptidos interferentes’ que cortan la comunicación celular

La idea se basa en pequeñas proteínas llamadas péptidos interferentes, creadas a medida en el laboratorio para interrumpir señales químicas indispensables para la célula de cáncer.

Las células tumorales dependen de una cadena de transmisión física para crecer: la proteína A debe encajar perfectamente con la B para pasarle la orden de multiplicarse. Los péptidos interferentes funcionan como una pieza de rompecabezas impostora. Se unen a la proteína A y bloquean físicamente el lugar donde debería encajar la B. Al interrumpir este contacto, la cadena de mensajes se rompe y el tumor detiene su crecimiento.

Muchos cánceres mutan para esquivar los medicamentos; eso implica que sus proteínas cambian. Aquí entra en juego la idea de D’Amelio: si para rechazar al péptido interferente el cáncer cambia la forma de sus proteínas, también deja de poder conectarse con sus propias proteínas, y la cadena de mensajes se interrumpe.

“Por eso estos péptidos son una herramienta prometedora”, explica D’Amelio.

Por qué hacerlo nosotros, si las bacterias lo hacen mejor

Pero nunca es fácil pasar del dicho al hecho. Crear los péptidos interferentes adecuados es un reto. Un gran obstáculo es el coste, relativamente alto, de fabricarlos en el laboratorio.

D’Amelio tiene una solución: “Delegar su producción a bacterias que ya utilizamos de forma segura como probióticos”. Hoy es posible modificar genéticamente estas bacterias beneficiosas (como las del yogur) para que actúen como ‘fábricas microscópicas’.

“De este modo las bacterias no solo producen los péptidos interferentes de manera natural y mucho más económica, sino que también los liberan directamente en el intestino”, explica el investigador.

El futuro: un yogur que trata el cáncer de colon

Este es el sueño: comer probióticos, como las bacterias del yogur, que liberen un péptido capaz de interrumpir señales de proliferación de un cáncer en el colon, por ejemplo.

El desarrollo de estos probióticos se está llevando a cabo en colaboración con el CNIO y también con Luis Bermúdez-Humarán, del Instituto Micalis en Jouy-en-Josas (París).

“Aún estamos lejos de eso”, dice D’Amelio. “Pero los experimentos que hemos hecho estas semanas en el CNIO arrojan unos primeros resultados prometedores”.

Químico de formación, D’Amelio ha probado en el CNIO la funcionalidad de varios péptidos diseñados por él, en distintas líneas celulares.

Una estancia en el CNIO “fundamental”

“La estancia en el CNIO ha sido fundamental para dilucidar parte del mecanismo de acción de los péptidos interferentes”, afirma. “Hemos confirmado que pueden penetrar en las células cancerígenas, alcanzando así las proteínas diana responsables de la proliferación celular”.

El siguiente paso será probar la actividad de los péptidos frente a una amplia variedad de células cancerígenas. También hay que garantizar que no se degradan antes de llegar a su diana.

“Superadas estas pruebas preclínicas in vitro, estaremos en disposición de dar el salto a los estudios in vivo”, dice D’Amelio.

“El CNIO ofrece muchísimas oportunidades de colaboración, por su gran número de laboratorios, la organización de conferencias y la gran disponibilidad de su personal. En múltiples ocasiones, he podido contar con reactivos, materiales o equipos cedidos amablemente por laboratorios vecinos con los que no tenía contacto previo. Además, la interacción con Jorge Martínez Torrecuadrada resulta fundamental. Su experiencia en técnicas de clonación es esencial para lograr modificar genéticamente las bacterias que producirán los péptidos”.

Nicola D’Amelio (dcha.), profesor visitante Fundación Occident, con Jorge Martínez Torrecuadrada, jefe de la Unidad de Producción de Proteínas del CNIO. /MadMoviex. CNIO
Nicola D’Amelio (dcha.), profesor visitante Fundación Occident, con Jorge Martínez Torrecuadrada, jefe de la Unidad de Producción de Proteínas del CNIO. /MadMoviex. CNIO

Volver a las noticias

Subir

CNIO
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.