María Casanova-Acebes, jefa del Grupo de Inmunidad del Cáncer del CNIO. / Laura M. Lombardía. CNIO
El cáncer de ovario avanzado es difícil de tratar, y solo el 15% de las pacientes sobrevive más de cinco años. Uno de los retos más urgentes de la investigación actual en este tumor es identificar biomarcadores de metástasis y de resistencia al tratamiento. Ambos fenómenos serán estudiados en detalle por la investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) María Casanova-Acebes gracias a una ayuda de la Fundación BBVA.
Casanova-Acebes, que dirige el Grupo de Inmunidad del Cáncer del CNIO, analizará un tipo de mutaciones en células de la sangre de las que se sospecha podrían iniciar el cáncer de ovario y promover su diseminación. En trabajos anteriores Casanova ha hallado evidencias de que estas mutaciones, conocidas como CHIP, modifican las defensas del organismo y facilitan la expansión del cáncer de ovario y sus metástasis. Sin embargo, hasta hace poco no había buenos modelos animales con que seguir avanzando en esta línea de investigación.
El proyecto financiado por la Fundación BBVA, llamado CHIP-OC: Hematopoyesis clonal de potencial indeterminado en cáncer de ovario, permitirá a la investigadora del CNIO y su grupo analizar si, y cómo, las mutaciones CHIP merman las defensas e impulsan la diseminación del cáncer de ovario. El grupo usará modelos en animales y muestras de pacientes.
Como explica Casanova, “nuestros principales objetivos, respaldados por datos preliminares muy sólidos, son explorar si las células con mutaciones CHIP desencadenan el cáncer de ovario avanzado y la progresión metastásica; y esclarecer si las mutaciones CHIP promueven la resistencia a la quimioterapia”.
“Comprender las bases moleculares y la relación de las mutaciones CHIO con las alteraciones del sistema inmunitario en el cáncer de ovario avanzado abrirá nuevas oportunidades terapéuticas para este tumor”, añade.
La ayuda, de 50.000 euros, es una beca Leonardo de la Fundación BBVA en la categoría de Biomedicina. Es una convocatoria que financia «proyectos individuales, desarrollados por profesionales que se encuentran en un momento decisivo de su carrera laboral: investigadores y creadores de entre 30 y 45 años, un estadio intermedio de su trayectoria con un gran potencial de crecimiento», explica la Fundación BBVA.
Un grupo que investiga la relación entre el cáncer y los horarios del cuerpo
Este proyecto se une a otros ya en marcha en el grupo, que es conocido por investigar la relación entre el cáncer y las defensas del organismo, el sistema inmunitario. Uno de los resultados de su investigación es que las células tumorales intentan burlar al sistema inmunitario distorsionando su ajuste a los ritmos circadianos del cuerpo.
El fenómeno es considerado tan relevante que el Consejo Europeo de Investigación concedió a la investigadora del CNIO 1.5 millones de euros para estudiarlo durante 5 años. El objetivo último de este proyecto europeo llamado INN-TIME es descubrir cómo ajustar la aplicación de los tratamientos contra el cáncer a los horarios en que resulten más efectivos.